El Soft Power por Joseph Nye
Para Nye, la razón por la cual Estados Unidos ha encabezado durante un largo tiempo la lista de países de poder blando está fundamentada en la participación que se le ha dado a la sociedad civil en este proceso. Con respecto a los lineamientos que dan forma al poder de persuasión, "tener poder" se daría como resultado del uso exitoso de las capacidades diplomáticas con el fin de ayudar a convencer a otros de la idoneidad, y legitimidad, de sus propias narrativas, decisiones y comportamientos. Lo que se requiere para que el Estado A pueda convencer o persuadir al Estado B en este caso, es el empleo de la argumentación deliberada, el compromiso diplomático directo y forjar cierto grado de confianza. En este sentido el lenguaje diplomático que emplean los Estados, y la manera en que se tratan mutuamente, serían de gran importancia. El "poder normativo" de la Unión Europea es visto por muchos como el ejemplo ideal de esta categoría, aunque en los últimos años se ha producido una erosión radical de la identidad normativa de esta comunidad internacional. Al hablar del poder de la tentación o seducción, el dominio de los Estados sobre otros se fundamenta en su identidad de "poder civil". Aquí, el país A trataría de persuadir y atraer al país B a través de estrategias de incentivos. La forma más efectiva de hacer esto es ofrecer recompensas económicas y castigos de manera selectiva. Se emplea un sistema conocido como “zanahoria o garrote” para influenciar en las decisiones y acciones de otros. La relación de la Unión Europea con sus posibles miembros y la aplicación de la lógica de la condicionalidad que emplea en sus relaciones con los países candidatos, es el mejor ejemplo de este sistema. Durante mucho tiempo, la capacidad que ha tenido la Unión Europea para ayudar a transformar a esos países situados en sus periferias en el marco de sus valores y normas, ha generado un razonamiento instrumental por parte de las naciones que buscan hacer parte de esta comunidad, llegando a pensar que rediseñarse a sí mismos a imagen europea tendría más beneficios que costos. Hoy en día, la Unión Europea parece estar alejándose de su identidad de poder civil que alguna vez alcanzó su máximo apogeo, en medio de diversos desafíos internos y externos. Al referirse al poder de coerción, se acuña también el término de "poder duro". En este escenario, el poder de los Estados para obtener lo que quieren emana de sus capacidades coercitivas. Aquí, A simplemente dicta o impone sus preferencias sobre B y éste hace lo que el primero quiere por miedo. El mejor ejemplo de este tipo de poder se ve evidenciado en las estrategias implementadas en la política exterior de Estados Unidos, muy a pesar del hecho de que, este país posea el grado más alto de poder blando hasta el momento. En el mundo real, no es posible ni apropiado que un país sea categorizado en una sola clase de poder. Todos los Estados, sin importar lo grandes o poderosos que sean en términos de capacidades, tienden a evidenciar una mezcla de estas relaciones de poder en sus políticas exteriores. Con la elección de Trump como presidente de Estados Unidos, y teniendo en cuenta el desempeño del mandatario en su política exterior, no sería del todo erróneo afirmar que las capacidades que tiene el país en términos de poder blando, se han deteriorado. La imagen de Estados Unidos frente a otros países, tras la posesión de Trump, ha empeorado y muchas encuestas realizadas alrededor del mundo revelan que la confianza con respecto al liderazgo internacional de Estados Unidos ha disminuido de manera constante. Comparado con las calificaciones que recibió Obama en su primer año de presidencia, el desempeño de Trump es sin lugar a dudas, desalentador mirándolo desde la perspectiva del poder blando. En lugar de dirigir sus esfuerzos a estrategias de poder de atracción o de persuasión, Trump parece creer que aquellas basadas en el poder de la tentación y coerción podrían aportar más beneficios a su país. Trump ha recortado el presupuesto del Departamento de Estado y redujo las transferencias oficiales a otras instituciones estatales encargadas de colaborar con el desarrollo internacional y la asistencia humanitaria. Aún hay muchas vacantes disponibles en el Departamento de Estado y el éxodo en el barrio Foggy Bottom persiste. Mientras el dinero invertido en diplomacia cultural y pública se ha reducido, el Pentágono ha recibido fondos adicionales que se suman a su inmenso presupuesto. La forma en la que el mandatario ha manejado las disputas con Corea del Norte que incluyen la intervención de armas nucleares en sus políticas globales, también sugieren que Trump no es un hombre de poder blando.
Referencias:
Poder blando y política exterior estadounidense. (s. f.). https://www.aa.com.tr/es/an%C3%A1lisis-de-noticias/poder-blando-y-pol%C3%ADtica-exterior-estadounidense/911653

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